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Algunas críticas sobre la Obra del
Maestro Antonio Delmar
Crítica de Rocío
Castelo
Crítica de
Hortensia C. Sanz Polo
Crítica de Armando
Ahuatzi

Tlaxcala visto por Antonio Delmar
Ayala Gress
Delmar, recrea paisajes, monumentos y
rincones del México Indio, Criollo y Mestizo en sus lienzos el pintor plasma
con destreza el color y la luz de las montañas, valles y mesetas que
conforman la orografía de nuestro país, evocando con su detallada
descripción realista del espacio.
En las piezas con temática prehispánica
se advierte el conocimiento que posee sobre la mitología indígena
relacionando las imágenes y símbolos en una obra cuya estructura permite que
las figuras recuperen vigencia. Registra con minuciosa mirada las formas
arquitectónicas provenientes del colonial mexicano, heredado del barroco
español, adaptadas por los artesanos mexicanos.
Con impresionante verismo, Delmar nos
introduce en iglesias, casonas, patios, corrales y rincones en los que los
arcos de medio punto, las fuentes o las vigas coronadas de bugambilias dejan
espacio a la paz mansa y fresca, cobijada por señoriales techumbres.
En la mirada del artista están las
cúpulas y campanarios de las iglesias barrocas que recortan su silueta en el
marco de punzantes espinas que emergen de las geométricas esculturas de los
nopales.
Terrazas y patios silenciosos
retratados desde inesperados ángulos. Sin invadidos por fracturadas y
mohosas macetas sembradas de geranios y albahaca reviviendo los aromas y
texturas del altiplano de la Nueva España.
Rocío Castelo
Crítica de Arte

Antonio Delmar Ayala Gress
Plasma en sus lienzos lo bello del
mundo en que vivimos, su pincel retrata el alma de nuestras tradiciones,
recorriendo con su trazo y singular rasgo que lleva con gran acierto desde
el prehispánico hasta nuestros jardines y patios de arquitectura colonial.
Antonio Delmar, extrae del panorama
detalles que enriquecen la atmósfera, dando acentos de luz a las texturas y
armonía tonal al color y profundidad perspectiva con la que se autentifica
plenamente el dominio de los recursos plásticos logrados en su trabajo en
los que se advierte la consistencia y disciplina que lo ha llevado a
concebir obras que revelan gran generosidad y belleza.
Hortensia C. de Sanz Polo

Conocí a Antonio
Delmar en la infancia, ya que fui discípulo de su padre, Carlos Ayala
Vallarta, hombre artista, más enamorado de la pintura que del arte,
motivador de pintores, entre ellos el mismo Delmar.
Pintar es sencillo o, asunto muy serio;
el pintor pinta, el artista estudia, recrea y entiende el por qué de su
existencia con todo.
Como José María Velasco, artista
excepcional que nos recuerda una gran escuela del paisaje mexicano y en la
cual, a base de una gran disciplina y entrega, pocos participan, como
Enrique Sánchez Zepeda, Sámano y Antonio Delmar, entre ellos.
Armando Ahuatzi
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